Un triste recuerdo, del mejor pasado
Sonrío, me río a carcajadas, mis amigos me hacen sonreír. Pero en un día como este, sentada en una completa soledad observando el cielo es cuando la recuerdo. Sí la hubieras conocido, habrías envidiado mi infancia. Ella me vio nacer y crecer, yo la contemple envejecer y morir. Pero es difícil aceptar algo así, inclusive hoy un año y dos meses después de su muerte, es imposible pensar en su sonrisa y no llorar. Ella me enseñó todo lo que sé, y me dió hermosos recuerdos. Dicen que con el tiempo se olvida, pero ahí está mi problema, no la quiero olvidar. Mis mejores recuerdos le pertenecen: ella sentándome en su regazo mientras tarareaba una canción, ella cocinando para mi cuando llegaba de estudiar... Mi niñez giró en torno a ella, cómo iba a olvidarla. Incluso aún la recuerdo en el hospital, estaba pálida, y yo sabía que estaba enferma, más sin embargo, ella...